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DIRECCION TEATRAL | PROFESIONAL
  • ATRAVESANDO PAUSAS (PIERCING PAUSES)
  • Una creación de / created by: Lidia Navarro y Luis Dorrego
  • Para / for: EN MOVIMIENTO
  • Estreno en septiembre de 2004 en Nueva York : King Juan Carlos Center of N.Y.U. , e Instituto Cervantes de Nueva York.
  • Ensayo: 25 de junio en la discoteca “Mito”, de Madrid.
  • Con el patrocinio de / sponsored by: King Juan Carlos I of Spain Center.
    NEW YORK UNIVERSITY
  • Intérprete / performer: Lidia Navarro
  • Dirección / director: Luis Dorrego
  • Textos de / texts by : Rupert Sheldrake, Jorge Wagensberg, Gilles Lipovetsky, Lévi-Strauss, Samuel Butler, Luis Dorrego.
  • Imágenes /vídeo / pictures/video: María Teresa Ponce
  • Traducción / translation: Alison Hughes, Daniel Ortiz
  • Voces / off voice : Gabriela Schabas, Alison Hughes, Daniel Ortiz
  • Música /music: Lisa Gerard, Biking Home - “Whale Rider” Ministry Of Sound, Down And Out - “The Chillout Session 2002” Eleni Karaindrou, Finale - “The Suspended Step Of The Stork” Lucas Tanos, Timeless moments – “Ethnic Whispers”
  • Agradecimientos / Special thanks: Elena Blanque, Violant Porcel, James Fernández, Laura Turégano, Rosario Galván, Rosalinda Ruiz, Nuria García, Manuel Ríos, Discoteca "Mito", Alison Hughes, Daniel Ortiz, María Teresa Ponce, Álvaro Diéguez, Álvaro Ortiz, Isabel García Lorca, Iván Hernán, Ángel Fernández, “Pedrines”
CRÍTICAS

New York: Pausas Extraordinarias por Martín Onio.

Uno de los grandes retos y lo que debe ser una de las finalidades del teatro como expresión artística, es poder integrar al espectador en una experiencia dramática íntima y emotiva. Una experiencia que sea genuina, real, en donde el público se envuelva en la representación teatral y que esta, a su vez, apele a sus más íntimas sensibilidades y emociones. En fin, una gran responsabilidad, muchas veces difícil de alcanzar.
En el teatro contemporáneo, regularmente, se nos olvida ese objetivo y optamos por representar y fabricar grandes mentiras con la esperanza de que el público se las crea. Esto redunda en montajes mediocres y demuestra un gran menosprecio y falta de respeto, no solo al público, sino a nuestra profesión y campo artístico.
Sin embargo, este no fue el caso del espectáculo unipersonal Atravesando Pausas (Piercing Pauses), que recientemente se presentara en el vestíbulo del Centro Rey Juan Carlos I de España de la Universidad de Nueva York (NYU).
Este performance exportado desde Madrid como parte de una serie de eventos y muestras de arte español en la ciudad de Nueva York llamado En Movimiento, es una creación de Lidia Navarro, quién también interpreta y Luis Dorrego, quién además, dirige la pieza.
Dorrego, a quién conocimos como director el pasado año con un montaje de Lorca, nos presenta un interesante y distinto trabajo escénico, en donde el movimiento, la plasticidad, el color, la música, entre otros elementos, se unen para lograr en el espectador una experiencia de reflexión única y personal, logrando, la tan deseada, integración total de la que hablaba anteriormente.
Poder hablar del contenido y de la sustancia de Atravesando Pausas resulta un poco difícil, porque cada espectador construye su propia historia basada en su experiencia y percepción. De la misma manera en que yo tengo una idea por lo que experimenté, de esa misma forma, otros miembros de la audiencia tienen su propia versión y experiencia muy personal, seguramente, distinta a la mía. Me atrevería a decir que cada persona que estuvo allí podría relatar una trama diferente que trasluce conflictos personales, emociones, frustraciones y debilidades, entre otras cosas. Así de personal fue esta experiencia.
Este experimento teatral que duró poco menos de una hora, se desarrolló en un espacio vacío, rodeado por el público (tipo arena), en donde solo había una caja transparente y algunos elementos que representaban el agua, la tierra (piedra) y el fuego. Dorrego combinó luces, sonidos y música con varios fragmentos de textos de Rupert Sheldrake, Jorge Wagensberg, Gilles Lipovetsky, Lévi-Strauss, Samuel Butler y de él mismo, que sirvieron para transportar al espectador a un proceso de busqueda y reflexión.
Mención aparte merece la maravillosa actriz Lidia Navarro, que combina todos estos elementos y nos ofrece un tour de force que llega con intensidad y transparencia al espectador. Navarro posee un control absoluto de la escena y un dominio de la expresividad corporal. Su actuación logra acaparar cada rincón del escenario, cada espacio y la atención total del público. A pesar del casi ningún texto, logra una comunicación directa y contagia al espectador con el derroche de emociones que a la perfección representa: su inocencia, dulzura, curiosidad, descubrimiento, alegría, tristeza y el dolor. Reconocemos lo difícil de este trabajo, sin embargo, esta actriz salió airosa y lució certera, cómoda y segura. Sin duda es una gran actriz.
Una nota aparte para los organizadores del evento es el que no se tuviera un programa para así poder saber más de la trayectoria de estos increíbles artistas.
Estas pausas extraordinarias fueron un aliciente distinto y refrescante en nuestro mundillo del teatro latino en la ciudad. Esperamos que sirvan de motivación para que este tipo de trabajo escénico se siga cosechando.
¡Enhorabuena!

New York: Atravesando Pausas
Ernesto Urdaneta | TeatroenMiami.com, New York


La semana pasada se presentó Atravesando Pausas. Este trabajo forma parte de En Movimiento, una serie de propuestas plásticas, basadas en el uso de medios no convencionales.
Hasta donde sabemos, hacía tiempo que no se presentaba en la ciudad un performance realizado por hispanos.
El performance ofrece en cada presentación el carácter irrepetible dado por la intervención de los espectadores, la utilización de espacios no tradicionales; además que algunos son abstractos, al traducir ideas y conceptos en movimiento y gestualidad sin una aparente línea dramática.
El trabajo creado por Lidia Navarro y Luis Dorrego presenta una economía de medios escenográficos: un cubo de plástico, piedras, agua, velas son los recursos utilizados por la intérprete que parte de su intervención la hace desnuda, con la piel cubierta de pintura; pintura que en determinado momento se convierte en otro recurso expresivo. La propuesta cuenta con el apoyo de imágenes de video, voces y música.
Lidia Navarro entra a escena y se inicia el ritual que, además de mostrar la belleza del cuerpo humano, descubre en éste y a través de éste, diversos significados. El cuerpo ejecutará movimientos de impresionante plasticidad; en ocasiones se moverá de tal manera que enseñará la banalidad o el aburrimiento.
El cuerpo es instrumento para mostrar el individualismo: es territorio y representación del espíritu; para mostrar el rito de búsqueda de la levedad del ser; para mostrar la soledad; para mostrar el contacto con nuestro mundo y el encuentro con lo primitivo; para mostrar la mecanización de un ser humano progresista y globalizado.
Director e intérprete recrearon la técnica del performance; por allí se percibe la crítica a recientes movimientos vanguardistas que proclamaron y ejercieron la individualidad llevando sus trabajos a niveles sólo decodificables por sus autores y allegados.
Atravesando Pausas es un trabajo de excelente factura. Forma y contenido se unen para mostrar una sólida propuesta y ofrecer alternativas.

Ernesto Urdaneta | http://www.teatroenmiami.net

“El año 2004 presentó alternativas. Varios grupos de teatro latino llevaron a escena diversas propuestas. En el teatro para niños, el trabajo más promocionado por SEA fue Los Títeres de Cachiporra, de García Lorca, dirigido por Luis Dorrego y que le valió el reconocimiento de HOLA. [...] Atravesando Pausas, fue la propuesta interpretada por Lidia Navarro y dirigida por Luis Dorrego que se presentó en Centro Rey Juan Carlos I de España y en el Instituto Cervantes de Nueva York. Allí, Lidia Navarro descubre diversos significados a través del cuerpo humano. Director e intérprete recrearon la técnica del performance; por allí se percibía la crítica a movimientos vanguardistas que proclamaron y ejercieron la individualidad. Atravesando Pausas es un trabajo de excelente factura. Forma y contenido se unieron para mostrar una sólida propuesta y ofrecer alternativas. “

Iván

"representar sueños no es fácil… hacerlos realidad (ja,ja,ja)…mucho menos. Pararse a pensar, pausas para seguir, y seguir para volver a pausar. Buscaros en la torsión (como una vez se dijo) y ver que la torsión es pausa, y el movimiento quietud. Parar para coger impulso es admirable, para morir…¿por qué no? Y sí, parar, pausar, torsión y movimiento; ritmo, sueño, realidad y emociones…mmm, formarán parte de un mismo lenguaje… el vuestro, el nuestro, el que cada día, en cada cosa que hacéis, nos enseñáis un poco más. Gracias por hacernos participes de algo tan bello."

Pilar

"¡ENHORABUENA! Una vez más. El trabajo de "ATRAVESANDO PAUSAS" es magnífico y sorprendente: una maravilla de plasticidad expresiva. Me sorprendió y conmovió por muchas razones y me produjo un revoltijo de sentimientos difíciles de separar y de expresar con palabras, de modo que al final del espectáculo sólo tenía unas pocas claras: Mi ánimo había pasado de la relativa indiferencia del principio, cuando una artista-obra de arte se me mostraba en su esplendor y yo la observaba como una simple espectadora en la sombra, a otras situaciones de las que yo misma era protagonista. Porque, poco a poco, la obra de arte se apoderó de mi alma y me hizo pasar por sucesivos estados de miedo, angustia y dolor; un dolor inmenso… Pero tal vez la idea más clara que saqué del "ensayo" es que HABÉIS HECHO UN GRAN TRABAJO Y QUE LIDIA ES MUY GRANDE."

Sam

Me encantó Atravesando Pausas. Me pareció muy original y atrevido. Me gustó mucho la chica. Es preciosa. Parecía una diosa, un demiurgo creando y ordenando la materia. Me gustó además la historia que narra. Aparecer desnuda, sin nada y poco a poco irse cargando de materialidad, de orden, y de capas artificiales que parecen necesarias e inevitables para concretar un orden universal pero que acaban por crear un caos mucho mayor que el primigenio. Me pareció muy simbólico cada movimiento. Su afán por ordenar esa materia que una vez establecida comienza a generar un artificio incontrolable que la hace olvidar su propio movimiento natural. Se movía muy bien con mucha significación, con voz casi.

Nuria

(...) he de decir que me llegó muy dentro. La vida vuela...y vamos acumulando emociones y sensaciones sin pararnos a pensar, nos encerramos en nosotros mismos con un rumbo fijo, olvidando cosas esenciales por la que la vida tiene sentido, esas cosas esenciales, son esos "momentos"...sensaciones, emociones, que están ahí y que a veces no somos capaces de sacar fuera de nosotros y dejar que afloren..liberar esos sentimientos... Cuando vi la fusión de danza...me llegó al alma, porque ¿cuántas veces me he sentido yo así...?? Innumerables veces...y por fin lo he visto proyectado...es decir, creo que las gente se va a sentir identificada e involucrada directamente o por lo menos yo lo he sentido así... Me parece muy interesante, curioso, especial, envolvente y te hace pararte a pensar..."atravesando pausas"...pausas que te hacen tomar decisiones, sentir, dejarte fluir, seguir adelante, evolucionar, crecer, soñar, crear...

Alison

“(... )anoche vi el ensayo de ATRAVESANDO PAUSAS(...) Muchos quedamos aturdidos por su belleza y aún cuesta encontrar palabras para describir lo que era sobre todo sensación-sensaciones.
Fue una experiencia lírica, onírica, incluso dolorosa en momentos, con una carga de energía repartida palpablemente entre los sonidos y la música, los elementos (piedra-tierra, vela-fuego, agua-agua, y el aire-aire, aunque invisible completamente presente), el público (imposible no sentir la presencia del compañero, aunque desconocido, sentado al otro lado del espacio y el pedestal transparente, juntos respiramos ese aire, compartimos ese suelo, quizá ayudando a crear ese ambiente, desde el desconcierto hasta el placer), y desde luego y sobre todo Lidia. Su coreografía era como su interpretación: transparente, orgánica, obra de arte humana, pobre ser humano artista y obra de vida, cuerpo y alma, lucha y complacencia, y como Lidia misma, superación constante. Esa sonrisa tan expresiva, dulce y distante a la vez, en trance propio de un placer que por generosidad compartía con nosotros. Ajena y espejo a la vez. Sufrí, pero distante, como un recuerdo la angustia que plasmó al intentar borrarse, rehacerse desde la nada, (pasando por la nada que resulta una serie de eliminaciones, negaciones--y duele) para crear de nuevo lo que tal vez, por rutina o mito no es otro que el ser vivo. No muerto. Con memoria, como si la memoria y la energía fuesen tal vez lo mismo, indistinguible. Es una duda, bella, que me queda, como el recuerdo de esa noche. “

Atravesando Pausas estimula la psiquis humana desde la fuerza de la imaginación y la creatividad. Reta todo juicio de lo que es la forma humana en movimiento y nos regala un significado individual poco comprendido por palabras pero muy aceptado por nuestras sensaciones y percepciones. Atravesando Pausas es un viaje rico; proceso que revela la profunda humanidad artística de Lidia y Luis. Lidia es sólida, transparente y presente. No solo activa el espacio iluminado con metáforas silentes y textos que despiertan la reflexión sino que además lo transmite a la audiencia con tenacidad, dulzura e inocencia. Luis penetra la austeridad del tiempo para transportarnos en un viaje de meditación personal, la posibilidad de lo posible y sobretodo el disfrute de lo bello.
ROBERTO CANCEL , Nueva York, septiembre de 2004