
DIRECCION TEATRAL | PROFESIONAL
- Compañía: HANA TEATRO
- Espectáculo basado en las adaptaciones de: Bedtime, de Mary Gallagher y Poof!, de Lynn Nottage.
- Traducción, versión y adaptación: Alison Hughes, Isabel García Lorca, Lidia Navarro y Luis Dorrego.
- Intérpretes : Isabel García Lorca e Isabel Cámara
- Dirección: Luis Dorrego
- Ayudante de dirección: Alison Hughes
- Escenografía: Víctor Navarro.
- Vestuario: Aurelia Medina.
- Iluminación: Carlos Torrijos.
- Coreografía: Lidia Navarro
- Construcción escenografía: Color y Forma
- Realización de vestuario: María Cámara
- Voz grabada: Carlos García-Gasco.
- Música: Arvo Pärt y Alexandre Desplat
- Agradecimientos: Colegio Mayor Loyola, Juan José de Lara Gutiérrez,
Universidad de Siracusa en España, Cecilia Barriga, Encarna Dorrego y a todos
aquellos que han hecho posible la realización de este espectáculo.
- Para contactar: hanateatro@luisdorrego.com
¿QUÉ ES EL MIEDO? ¿A QUÉ LE TENEMOS MIEDO?
Además de a lo desconocido, Tina y Kitty le tienen miedo a la muerte y sobre todo al amor.
La muerte para ellas, como adultas, es algo concreto y absurdo, algo ridículo y liberador, en todo caso. Hasta que, a la postre, la ausencia, el VACÍO, producido por el ser violento y degradador es más poderoso que el dolor de cuando maltrataba. Un HUECO que provoca parálisis, separación y abismo.
¿Qué hacemos con nuestros muertos? ¿Cómo convivimos con ellos? ¿Con su ausencia? ¿Cómo convivimos con su vacío y nuestro miedo?
Para las dos niñas, la muerte es "algo mejor que la eternidad",… o no. Y sin embargo, para ninguno de nosotros ha sido fácil enfrentarse por vez primera ante esa clase de conceptos o, incluso, hechos.
¿Cuándo fue la primera vez que supimos que existía el "para siempre"?
Y pese a todo, creo que aún más que a la muerte, le tenemos miedo al AMOR. Y me refiero a ese AMOR con mayúsculas, a un AMOR que existe en nosotros más allá de conceptos adquiridos, un AMOR que poseíamos antes de que "el uso de razón" nos corrompiera como niños; nos convirtiera en monstruos capaces de ser los animales que luchan por sus instintos de supervivencia en un escenario que no terminan de comprender… ¿hasta que mueren?
HANA TEATRO, en su montaje A LA HORA DE DORMIR, explora estos caminos en un constante proceso de búsqueda de la identidad del ser humano a través de todo tipo de lenguajes escénicos conocidos y por descubrir.
EL ESPACIO ATEMPORAL ESCÉNICO
Se trata de un espacio ESENCIAL, lleno de todas las cosas y sin necesidad de ninguna de ellas.
No existe ni un por qué ni un para qué.
Es un espacio iluminado, brillante, solo por la presencia de sus habitantes, de estos dos hermosos seres. Allí existe todo y nada es NECESARIO.La palabra es innecesaria, la comunicación no se establece, existe sin mas y es continua.
Es un espacio lleno de PLACER, COMPRENSIÓN e INFINITUD.
Un "lugar" absolutamente ABIERTO, ETÉREO, LIVIANO.
La edad es indefinida, aunque muy próxima a la edad de la INOCENCIA, pero no la infantil, sino la de todas las edades.
No existen ni el miedo, ni la muerte, ni la vida, sino el AMOR, el amor que entra por los sentidos y se proyecta a través de ellos.
Este espacio es único y solo de ellas. No puede haber más que su AMOR, su COMPRENSIÓN y su EXISTENCIA. Más allá de nuestra comprensión, nuestro concepto de amor y de nuestra propia existencia.
No puede existir la luz sin su PRESENCIA, sin la presencia de la luz de su AMOR.
Lo infantil forma parte de la INOCENCIA, por eso pueden jugar y REPRESENTAR cualquier juego teatral de cualquier existencia que deseen.
Hoy han elegido un episodio VIVIDO de una de sus vidas, de una de millones de sus vidas.
Y el MUNDO es el escenario del que hay que SALIR para volver a ENTRAR y representar uno de TANTOS COMPORTAMIENTOS HUMANOS. Uno lleno de MIEDOS que nos LIMITAN para poder AMAR como seres ILIMITADOS que somos.
DESDE ESTE LUGAR TODO ES UN JUEGO.
Luis Dorrego, marzo de 2005
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