DIRECCION TEATRAL | PROFESIONAL
  • UNA DE NÁUFRAGAS
  • Autor: Adaptación de "En alta mar", de Mrozek.
  • Interpretes: Lidia Navarro, Myrna Cuevas, Carmen Jabonero y Mirian Bonilla.
  • Escenografía y vestuario: Alcantarilla Teatro.
  • Espacio sonoro: Luis Dorrego
  • Producción: Alcantarilla Teatro
  • Estreno: 1997. Sala Triángulo.
CRÍTICAS
DIARIO DE ALCALÁ
Domingo 26 de abril de 1998

"Sátira social en clave de humor"

"La compañía Alcantarilla Teatro presenta este fin de semana en la sala Margarita Xirgu del Ateneo Cultural 1º de Mayo de CC.OO. en el corredor del Henares la obra Una de náufragas, dirigida por Luis Dorrego e interpretada por Lydia Navarro, Carmen Jabonero, Myrna Cuevas y Myrian Bonilla. Una de náufragas está basada en En alta mar con la que su autor, Slawomir Mrozek, quiso vaciar de contenido algunos de los valores fundamentales de la sociedad contemporánea. Y así lo hacen estas tres mujeres de elevada posición social que se ven aisladas en una pequeña balsa en medio del mar cuando el yate de lujo en el que navegaban con destino a una campaña de solidaridad internacional naufraga. Tres mujeres educadas, fervientes devotas de la justicia, la democracia, la solidaridad y el sacrificio, se plantean cómo resolver su necesidad de alimento. Y se ponen de acuerdo en que para sobrevivir dos de ellas tienen que comerse a la tercera. "En un principio lo echamos a suertes, pero después vemos que es más justo hacerlo por elección" dice Myrna Cuevas. A partir de esta premisa se suceden toda una serie de intrigas, alianzas de dos contra una, justificaciones de cada una de ellas. "Cada una tiene que convencer a las otras dos, con los mejores argumentos que se le ocurran, de que ella no tiene que se comida", explica Carmen Jabonero. A través de unas situaciones absurdas el espectador se traslada sin esfuerzo al debate político de las democracias de nuestro entorno en las que todo es válido con tal de alcanzar los objetivos marcados. "Los motivos esgrimidos para esta autodefensa de cada una están relacionados con los valores sociales admitidos universalmente, como la democracia, la justicia y la solidaridad, que se pervierten en boca de cada una para conseguir los fines que pretenden, en este caso, no ser la víctima", apunta Lydia Navarro. Cuando todo parece decidido irrumpe en escena una mensajera cuyas noticias alteran los pactos anteriores e introducen nuevos elementos de discordia. Para una de las náufragas, su aparición es un alivio porque puede suponer la llegada de comida y el fin de su situación, para otra es un fastidio porque su presencia rompe el acuerdo de canibalismo al que había llegado. El desenlace, sábado y domingo a las ocho de la tarde.

Juan Zumajo