DIRECCION TEATRAL | PROFESIONAL
  • EDIPLITIS, O LA INFLAMACIÓN DEL COMPLEJO
  • Autor: Luis Dorrego y alcantarilla Teatro
  • Interpretes: Carmelo Alonso, Carmen Jabonero, Lidia Navarro, Jesús Calvo y Eva Urquía.
  • Iluminación: Luis Dorrego
  • Escenografía y vestuario: Alcantarilla Teatro
  • Máscaras: Lidia Navarro.
  • Espacio sonoro: Luis Dorrego.
  • Producción: Alcantarilla Teatro
  • Estreno: 1998. Sala Triángulo.
CRÍTICAS
DIARIO DE ALCALÁ Jueves, 11 de febrero de 1999

"Ediplitis" o la dignidad del oficio teatral"

"La obra Ediplitis o la inflamación del complejo abrió el Festival de Teatro Alternativo de Alcalá que, por segundo año consecutivo, organiza la Sala Margarita Xirgu. La respuesta del público en su concurrencia, demuestra con sus aplausos y risas cuán deseoso está el espectador alcalaíno de creaciones escénicas en las que la inteligencia y el arte florezcan sin las trabas impuestas por la producción convencional. Ediplitis es un espectáculo concebido y realizado a cuerpo limpio, esto es, declarando desde el principio cuáles son sus fuentes, tratamiento y propósito, sin caer en el vicio de la adaptación vergonzante o de la versión que compra su discutible fidelidad al clásico al precio de la subvención oficial. Hay por ello, un punto de partida situado en esa cumbre trágica que es el Edipo Rey de Sófocles, cuyo texto se constituye en soporte del espectáculo hasta el punto de que las peripecias de la acción posterior y los estilos escénicos que sucesivamente se aplican retornan siempre a ese texto que el espectador espera y recibe como canon de una sinfonía variopinta. Consciente de su entidad como compañía a la que la dureza de los circuitos coloca en la disyuntiva de desconocerse o perecer, Alcantarilla Teatro realiza en esta creación todo un ejercicio de dignidad profesional, haciendo de la reflexión que el espectáculo plantea un reencuentro consigo misma y un reflejo en el que puede reconocerse buena parte de la profesión teatral hoy día. Las peripecias de unos personajes que son, a su vez, actores y actrices que representan la obra de Sófocles se convierten, de este modo, en el núcleo central de Ediplitis y pueblan la anécdota de una diversidad de conflictos suscitadores de una comicidad fresca y de buena ley. El recurso al metateatro se convierte aquí en una inteligente aplicación de las posibilidades escénicas al propósito cómico-evidenciador que inspira la creación de Alcantarilla Teatro. Desde el programa de mano, ingeniosamente concebido y diseñado, se hace evidente al espectador la divertida duplicidad de un juego en el que director, actrices y actores se desdoblan y multiplican en sus personajes de farándula sin dejar de referirse, a través de una distanciación llena de dignidad, a su propia realidad. No son, sin embargo, las peripecias materiales o el baldío lamento los ejes de la propuesta dirigida y creado por Luis Dorrego. Completamente conscientes de su dedicación, las obsesiones encarnadas en la escena adquieren una altura que, más allá de las anécdotas personales y convivenciales, las sitúa en el plano de los estilos teatrales contemporáneos y en los lenguajes que el actor actual debe conocer y practicar. Lo anterior se halla en correspondencia, no sólo con la evidente calidad general del espectáculo, sino con la aplicación práctica que, a lo largo del mismo, se hace de los diferentes estilos de interpretación. Claro que, para ello, Alcantarilla Teatro cuenta con intérpretes tan capaces y versátiles como Lydia Navarro, Carmen Jabonero, a las que acompañan, aquí espléndidamente, la joven Eva Urquía y los actores Jesús Calvo, Carmelo Alonso y Miguel González Vila. Dorrego tiene a los que representan Ediplitis perfectamente entrenados de manera que al excelente tono y ritmo generales, se une la precisión con que son representados fragmentos cuyo lenguaje se emparenta con la comedia, el melodrama y la farsa disparatada, entre otros. Al espectador le impresiona el excelente comienzo de la obra, verdadero modelo de escenificación de la tragedia griega según los más rigurosos cánones de la oralidad, el vestuario y el movimiento escénico. Las bellísimas y funcionales máscaras que la compañía ha diseñado son un buen ejemplo del aprecio que sus miembros sienten por la teatralidad específica de cada género. Éste es, en esencia, el sentido del trabajo de Alcantarilla Teatro: construir y transmitir un espectáculo de calidad y altura considerables que habla de hoy a un público de hoy, pero solamente después de haber mostrado cómo puede y debe tratarse una materia tan noble como lo es la teatral, a la que hay que considerar en todo caso desde la específica autenticidad de los universos y de los lenguajes que la han configurado a lo largo de la historia.

Manuel Pérez